Cambiar el futuro – parte 2

Entrevista con el co-fundador de Twitter, EVAN HENSHAW-PLATH

Parte 2 – de Hackers, activismo en Internet y el futuro del Plan Ceibal

– por Andrés LasarteFotos de Fabián Bia.

¿Qué relación tienen para vos los términos “hacker” y “cracker”?

“Cracker” es el término usado para definir a hackers que se especializan en romper sistemas de seguridad, entrar a servidores y tener acceso a cierta información. Se usa el término “Cracker” para distinguir a estas personas de la gente que está jugando con tecnología y trabajando en la creación de nuevas tecnologías (“hackers”, en su definición más tradicional). La palabra “hacker”, usada en medios masivos, adquiere una connotación maligna, cuando en realidad la palabra no representa algo malo.

En los documentos que presentó Facebook para entrar a la Bolsa de Valores, se declaró explícitamente: “Facebook es una empresa hacker”. Se describen como una compañía basada en la cultura hacker en la que todas las decisiones medulares y tecnologías están desarrolladas para y por hackers. Yo estoy de acuerdo con esta definición del término “hacker”. Si bien es importante saber cómo romper la seguridad e ingresar a un sistema, también lo es inventar nuevas cosas y saber recombinar todos estos elementos.

¿Cómo creés que puede incidir en las futuras generaciones uruguayas el Plan Ceibal?

Yo creo que el Plan Ceibal y el acceso a Internet van a tener un gran efecto en la sociedad uruguaya del futuro. Cuando ves a las personas que trabajan en Silicon Valley, a los geeks y a las personas destacadas en la creación de nuevas tecnologías –especialmente en el área de informática–, todos empezaron a programar cuando eran bastante chicos, con una edad aproximada de entre 5 y 10 años (a un programador que empieza entre los 10 y 15 años, se lo considera tardío). Es ya muy, muy raro encontrar a alguien dentro del rubro que no supiera programar antes de empezar la facultad. Steve Jobs tuvo suerte de vivir en Silicon Valley, donde si bien su padre no entendía nada de tecnología, el padre de uno de sus amigos estaba desarrollando tecnología y tenía una sala de computación y electrónica. En suma, tenía el ambiente ideal. Lo mismo le pasó a Bill Gates: tenía acceso a una sala de informática en los 70’s y luego encontró la manera de ingresar a la sala de informática de la Universidad. Esa es la razón por la cual ellos –y no cualquier otra persona con ideas similares– tuvieron éxito y lanzaron las empresas por las que son conocidos hoy.

En Uruguay, gracias al Plan Ceibal, todos los niños que tengan la habilidad natural de ser programadores o hackers van a tener acceso a las herramientas*. Antes la realidad era distinta: existía una tendencia por el desarrollo de tecnologías, pero no había acceso. Y si bien hay niños de clase media-alta que igualmente tendrían acceso a estas herramientas, también hay otros niños que no podrían manejar este tipo de tecnología si no existiera el Plan Ceibal. Estos niños están hoy en día programando sus propias aplicaciones, y nadie lo sabe, porque están programando y mostrándoles a sus amigos lo que hicieron, jugando con distintas cosas. Cuando crezcan van a seguir aprendiendo de una forma bastante autodidacta, y van a llegar a los 18 o 25 años con 10 a 15 años de experiencia muy profunda en estas tecnologías. Este tipo de conocimiento profundo no se les puede enseñar en una clase. Sí, van a tomar clases para repasar, aprender y todo, pero van a contar con un conocimiento básico fuerte. La influencia de esto en el futuro de Uruguay va a ser que vamos a ver un surgimiento importante de nuevas aplicaciones y empresas de tecnología.

* La diferencia entre la laptop Ceibal y la laptop Windows es que la primera viene con herramientas que no son solo para jugar, escribir o dibujar, sino que son herramientas para programar. Viene con dos sistemas de programación: uno se llama Python y el otro se llama Scratch. Estas herramientas que tienen las ceibalitas significan que el proceso no es unidireccional. El niño está usando ciertas aplicaciones que instala pero también puede crear sus propias aplicaciones y destruirlas. Muchos niños ya empezaron a hacer animaciones, que son sub-tipos de programación.

¿Es posible cambiar al mundo a través del activismo vinculado a la tecnología?

¡Sí! La imprenta de Gutenberg tuvo una gran responsabilidad en el colapso de la Iglesia Católica como única iglesia del mundo cristiano occidental. Gracias a ella, Martín Lutero pudo imprimir su propia Biblia, lo que ocasionó que miles de personas pudieran leer las escrituras por sí solas, sin depender de un sacerdote de la Iglesia Católica. Entonces, el movimiento protestante no se dio solamente porque había personas con la habilidad de escribir libros, sino que los exponentes de la Reforma fueron Lutero y otros, porque disponían de la tecnología de la imprenta, y hoy en día la Biblia es el libro más impreso del mundo, año tras año. Entonces, desde este punto, una tecnología como la imprenta que comenzó permitiendo reproducir un libro sin escribirlo, tuvo una influencia decisiva para el desarrollo de los periódicos, las revistas y los carteles publicitarios.

La imprenta, la radio, la televisión, el teléfono, Internet y la telefonía celular, todo esto abre las puertas para personas que pueden participar en la comunicación. Esto no significa que con el solo uso de estas tecnologías vamos a tener una revolución social o política; significa nada más que todas las personas pueden participar, tener una voz y usar estas herramientas para cambiar el mundo. Por eso Internet, los teléfonos celulares y las redes sociales son herramientas muy importantes.

La “primavera árabe” fue el resultado de una lucha del pueblo árabe contra gobiernos bastante represivos, a los cuales venían combatiendo desde hace más de 50 años. La comunicación, Internet, Twitter, Facebook y la posibilidad de subir videos por YouTube hizo que se pudiera ver que lo que estaba pasando en Túnez era lo mismo que estaba pasando en Egipto y en Siria. El uso inteligente de estas tecnologías hizo que la comunicación fuera mucho más rápida y hubiera muchos más caminos para lograr ciertos objetivos. En tiempos anteriores, las revoluciones se apoyaban en medios como radios, periódicos, revistas. Esos medios tenían un número más o menos limitado. Ahora tenemos miles, y eso hace que sea más difícil lograr capturar la atención sobre un tema, pero también hace que lo que uno dice sea mucho más difícil de controlar.

Yo tengo la esperanza de que podemos mantener a Internet bastante libre y abierto, y que esto va a abrir puertas para futuras generaciones de personas que quieran luchar para mejorar toda la sociedad. Estamos cada día más integrados, los límites de lengua, país, cultura son cada vez menos importantes. Es más importante que tengamos Internet como una plataforma común para todas nuestras actividades de comunicación y para todos nuestros movimientos sociales. Hay gente –Hollywood y diferentes Estados y gobiernos– que no ven como algo bueno que la comunicación sea tan libre, quieren poner leyes y controles al respecto. Es necesario entender que solo podemos seguir avanzando, participando y mejorando las estructuras de funcionamiento de nuestra sociedad si mantenemos Internet abierto.

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