Cómo construir redes para tu emprendimiento

El networking efectivo es un deber en la vida de cualquier emprendedor exitoso. Asistir a los eventos es solo el comienzo. El trabajo está después. Estos son 10 consejos para construir redes alrededor de tu emprendimiento.

Llevar adelante un emprendimiento en solitario es una tarea triplemente ardua. Podemos alivianar mucho esa mochila si creamos un equipo, asociándonos con otros compañeros de ruta. Aun así, seguirán habiendo desafíos difíciles de resolver e interrogantes necesarias de responder, durante esa novel cruzada. Es por ello que la construcción de redes debería tornarse en una actividad natural y fundamental de cualquier emprendedor.

Cuando se habla de redes sociales, inmediatamente solemos asociarlo a Facebook, Twitter o LinkedIn. Sin embargo, ¿cuántos de nuestros cientos, o incluso miles de “amigos” en nuestra cuenta de Facebook, nos atenderían el teléfono a la 1 de la madrugada, si los llamáramos por una urgencia?

El networking se trata de con quién podés contar y quién puede contar contigo. Las redes sociales existen desde mucho antes que Internet, y son tan viejas como el ser humano viviendo en sociedad. Hoy debemos preguntarnos qué calidad de redes construimos, apoyados, por qué no, en la tecnología (como herramienta y no como fin); y cómo transformar meros contactos en verdaderas conexiones o relaciones duraderas.

Para un emprendedor, el networking como actividad bien desarrollada, le abrirá un sinfín de oportunidades que, de quedarse en su “zona de confort”, nunca conocerá. Esas oportunidades pasan por conocer (o ser referido a) un inversor potencial, socio estratégico, cliente importante, proveedor conveniente, o al menos alguien que nos dé un feedback que valide o ayude a mejorar nuestro emprendimiento.

A continuación, les dejo 10 consejos para crear conexiones y construir redes de relaciones efectivas y duraderas:

1) Ten claro tu objetivo: básicamente debes responderte ¿cuáles contactos consideras importante desarrollar y para qué?

2) Planifica tu agenda: si bien cualquier lugar es bueno para construir redes (un viaje en avión, un ascensor, la cola del supermercado, un casamiento) hoy hay muchos eventos específicos de los cuales puedes participar. No podrás participar en todos (no desatiendas tu negocio); elige los más convenientes, sabiendo que la conveniencia está dada por las personas que asistirán al evento.

3) Mantén una actitud positiva: las personas desean rodearse de gente positiva. Tampoco prejuzgues a quien tengas adelante, ya que todos tienen algo para aportar.

4) Ve preparado: existen dos herramientas fundamentales que debes llevar a cualquier evento: la tarjeta personal (que debes aprender a usarla, y no volantear), y el “elevator pitch” (o discurso de ascensor) que es una presentación muy breve de ti y de tu emprendimiento.

5) Aprende a escuchar: es solamente escuchando cuando conoces al otro y sus necesidades, para saber qué valor puedes aportarle.

6) Sistematiza tu base de datos: anota al dorso de las tarjetas personales datos relevantes como fecha y evento en dónde conociste a la persona. De nada te servirán mil tarjetas si no las puedes encontrar o reconocer. Sería ideal informatizarlas enseguida, en un buen directorio personal.

7) Antes de recibir, hay que dar: networking es ganarse la confianza a través de la colaboración y la credibilidad. El peor momento para comenzar a hacer networking es cuando se necesita algo. Procura ser percibido como una persona que ayuda, y no que pide.

8) Cuida tu reputación online: hoy es común que posibles empleadores, socios o inversores, chequeen los “antecedentes” en la red. ¿Qué comentarios y fotos hay sobre vos en Internet y qué has publicado a través de las redes sociales?

9) Haz un seguimiento: el desarrollo de relaciones de largo plazo comienza luego del evento. Para ello, es importante actuar de forma inmediata en aquello que se convino, para ganar credibilidad. Buscá mantener un contacto regular, apelando a cualquier excusa.

10) Conclusión: lo importante no es “a quién conoces”, sino “quién te conoce a ti”.

por Santiago Aramendía
@emprendedurismo