Una nueva universidad – Roberto Markarian

Una nueva universidad – Roberto Markarian

1903

El matemático Roberto Markarian asumió el rectorado de la UdelaR el año pasado, y durante los próximos 4 años tendrá la responsabilidad de incorporar a la universidad al proyecto de reforma educativa propuesto por el gobierno. Algunas de sus propuestas están muy alineadas con lo planteado por el ex presidente Mujica en relación al fortalecimiento de la educación técnica. Cree que cambiar la educación en Uruguay es necesario, y que la clave para hacerlo está en mejorar la formación docente y lograr involucrar a profesores y maestros en la tarea fomentando el conocimiento y la creatividad.

¿Considera que es necesaria una reforma del ADN de la educación como lo ha planteado el presidente Vázquez?

Pienso que sí. El país necesita diversificar su formación terciaria y tener enseñanza terciaria no superior. Es una necesidad de estos tiempos. El manejo de nueva maquinaria necesita de gente formada. En este sentido, no estoy hablando del conocimiento como elemento de transformación social sino algo más sencillo y práctico. La introducción de ciertos dispositivos complejos obliga a que la gente se forme para manejarlos y la enseñanza pública tiene que brindar opciones en esa dirección. Algunas propuestas que estaban bien planteadas en la ley de educación se fueron aplicando mal. La transformación del Instituto Tecnológico Superior que está en la UTEC no fue un aporte positivo. Ahora habría que ver cómo se sigue adelante.

¿Es suficiente el presupuesto actual de la universidad para acompañar esa reforma de la educación?

Si el país diversifica va a tener que invertir más. Por más que a veces se dice que nosotros recibimos mucho dinero y gastamos mal, si uno nos compara con cualquier lugar del mundo, somos los más baratos. La FAPESP (Fundación de Amparo a la Investigación de San Pablo) recibe el 1% de la recaudación estadual sólo para investigación, no para otras ramas de la enseñanza. Eso es un volumen de dinero muy importante. El presupuesto de la FAPESP es el doble de todo el presupuesto de la UdelaR, y está dedicado a un objetivo muy específico: financiar investigación en el estado de San Pablo. De manera que las cifras que se han manejado creo que son correctas: llegar al 6% para la educación pública. Hay que agregarle un 1% para investigación y desarrollo, y en nuestro caso, contabilizar la parte asistencial del Hospital de Clínicas dentro del presupuesto destinado para la salud.

¿Qué medidas deberían tomarse para superar las dificultades en la educación media?

A largo plazo, mejorar la formación docente. Los poderes públicos tienen que entender que la inversión a 5 o 10 años tiene que estar concentrada en esa dirección. El mundo cambia rápidamente y para adaptarse a eso, los docentes tienen que ser bastante más creativos de lo que son ahora. Y para eso necesitan tiempo, trabajar en pocos lugares, sentirse parte de una institución.

Muchos dicen que el compromiso de los docentes con la tarea podría generarse brindándoles ciertas libertades para delinear contenidos y así fomentar su creatividad. ¿Le parece una alternativa viable?

Ahí es donde viene el problema de la formación, porque una persona puede tener creatividad en atacar a un grupo muy específico de estudiantes en primaria o secundaria o separar a un grupo de otro, de acuerdo a ciertas dificultades. Pero hay que saber para hacer eso. Eso no lo puede hacer una persona que entiende poco de lo que está enseñando.

¿Una opción para aumentar el nivel podría ser formar personal docente en el exterior?

Yo creo que el personal docente tiene que estar vinculado a los lugares donde se desarrolla el conocimiento, en nuestro caso, la UdelaR. Yo he insistido en que la UdelaR debe abrirse y permitir que crezcan otras instituciones, pero en materia de lo que la institución sabe, debe aportar al país. Hay documentos desarrollados durante el período anterior que fortalecen esa idea. Esto no puede entenderse únicamente como un problema pedagógico sino también de conocimientos. Yo no planteo poner un tema sobre otro. Ambas áreas deben estar bien enraizadas para alcanzar buenos resultados.

¿Qué papel va a tener la UTEC en la enseñanza terciaria durante los próximos años?

La UTEC es una institución pequeña que depende de los fondos que le adjudique el Estado. Creo que debería haber una concentración de la enseñanza terciaria propiamente dicha. Eso no fue lo que se hizo cuando se creó la UTEC y creo que las actuales autoridades están tratando de hacer una universidad en todas sus escalas. En la concepción el sistema educativo uruguayo la UdelaR es la gran formadora en las grandes disciplinas. Está en la constitución. Éste es un tema importante que va a ser motivo de discusión en los próximos meses y antes de agosto vamos a tener una definición que se va a ver en los fondos que se le destinen a cada institución. Yo querría que las relaciones sean buenas, que creciéramos conjuntamente y apoyando a la UTU en esta materia.

¿Sería importante fomentar una mayor difusión de ciertas carreras?

Aún en un país pequeño como el nuestro, la UdelaR está dando algunas carreras muy específicas en el interior y mucha gente ni siquiera sabe que existen, de manera que la divulgación es muy importante. De todos modos, tengo la impresión de que se hace a través de internet y de los materiales impresos que difunden todas las instituciones.

Hay carreras en la UTU que están orientadas a ciertos públicos o regiones, incluso barrios en el contexto urbano. Esta nueva ampliación de conocimientos lleva a que existan ofertas más específicas, pero naturalmente, las grandes disciplinas van a seguir existiendo, quizás con un grado mayor de especificidad en cada rama.

El año pasado, el entonces rector Rodrigo Arocena planteaba que un 60% de los estudiantes trabaja y un 36% lo hace más de 30 horas semanales. ¿La opción de las becas es una manera de que puedan dedicar más tiempo a la universidad?

Que los estudiantes trabajen no es malo ni bueno, es una realidad. La pregunta que tenemos que hacernos es qué queremos que hagan los estudiantes en una institución educativa. Me han dicho que soy un poco trivial y simplista por lo que voy a decir, pero nuestra obligación es promover que estudien, de manera que todo lo que hagamos en esa dirección, está bien. Yo a eso le agrego un problema psicológico y de aprendizaje: a la mente joven le resulta más fácil la adquisición y vinculación de conocimientos que a una persona unos años mayor. Es más importante que el muchacho estudie a los 18 o 20 años que a los 25. Que se dedique a estudiar mucho en los primeros años de la juventud es una gran ventaja.

¿Sería necesario promover que el mercado laboral sea más flexible con jóvenes que aún están estudiando para que puedan dedicar mayor tiempo a su carrera?

Hay algunas cosas que ya se hacen, como la licencia para dar exámenes, y eso es muy positivo. Yo creo que hay que promover empleos de baja carga horaria, para que quien tiene necesidad de trabajar, pueda hacerlo. Muchas veces, la voluntad de trabajar está dada por una necesidad técnica del estudiante, que estando en una etapa avanzada de su carrera, necesita estar vinculado con el área práctica de su profesión.

¿Qué acciones de coordinación se estarán llevando a cabo con el MIDES en relación a becas estudiantiles?

El sistema de becas hoy está coordinado a través del Fondo de Solidaridad y existe un sistema de becas que asiste un número menor de gente y se controla a través de Bienestar universitario. Estos sistemas son complementarios en el sentido de que algunas personas pueden no percibir una beca y sí la otra, y además el sistema de Bienestar Universitario incluye becas de comida y alojamiento que no están incluidas en el Fondo de Solidaridad. Es el objetivo del MIDES que las necesidades que puedan tener los sectores carenciados de la sociedad, se vean cubiertas, tengan un seguimiento regular y se sepa a nivel de las familias, desde cuándo reciben fondos. Nosotros lo que podemos hacer es contribuir con información para facilitar esa tarea.

¿A quiénes beneficiaría el sistema de becas que ustedes están proponiendo?

Hay un punto de un sistema de becas que estamos elaborando que está destinado a jóvenes que habiendo hecho un esfuerzo particular por culminar la enseñanza secundaria, sepa de antemano que podrá recibir una beca para cursar estudios terciarios. Eso no se ha hecho y apunta a atender de una manera novedosa necesidades que el país tiene. Se podría destinar una parte del dinero a fomentar el estudio de algunas carreras donde hacen falta profesionales, como las vinculadas al área de la salud, tecnología y educación física.

¿Cree que la UdelaR a través de EMPRENUR genera las herramientas necesarias para aquellos estudiantes que buscan desarrollar un proyecto propio?

El esfuerzo porque la gente tome conocimiento a una edad temprana de lo que va a hacer me parece positivo. Que algunos sectores fomenten esos aspectos no me parece mal, pero estoy en contra de que hacer dinero se transforme en el leit motiv del estudio. El objetivo del estudio es el conocimiento, poder servirle al país y tener un interés social por lo que se hace. Yo sé que lo digo en un sentido muy amplio, pero me parece que esa es la clave de lo que la institución tiene que hacer.

Por Andrés Lasarte@andlasarte

Foto de Fabian Bia – @FabianBia

COMPARTIR