EY: Crecer en un entorno de clase mundial

Ernesto Scayola, Director Ejecutivo de Advisory en EY.

Ernst & Young (EY) es una de las firmas más importantes del mundo en materia de prestación de servicios profesionales, cuenta con  260.000 personas y 750 oficinas en 160 países. Su operación en Uruguay abarca una gama variada de clientes abriendo oportunidades de desarrollo constantemente, tanto para estudiantes como jóvenes profesionales.

Ernesto Scayola es Lic. en Administración de la Facultad de Economía y Administración de la Udelar, y actualmente es Director Ejecutivo de Advisory en Ernst & Young, quien explica que la empresa tiene un espectro de servicios muy amplio, prestando servicios de auditoría, consultoría e impuestos a importantes compañías en diferentes industrias. “El espectro de los servicios de consultoría es muy amplio. Tenemos una parte tradicional que puede ser la asociada a procesos, a riesgos, a controles; es decir, ayudar a las empresas a evaluar y mejorar sus procesos o su exposición al riesgo. Y hay una más emergente que tiene que ver con la mejora del desempeño y la transformación digital: cómo preparar a las compañías para el entorno que se viene o que ya está ocurriendo”.

“Vemos una convivencia de los dos aspectos: por un lado, tenemos los proyectos más tradicionales de auditoría interna, de control interno, de auditoría de procesos de documentación que siguen siendo necesarios, ya que por más tecnología que exista si eso no está se genera muchos problemas dentro de las compañías; pero al margen de esto hay un foco en cómo podemos hacer las cosas mejor, cómo hago para tener un mejor desempeño, cómo puedo tener un mejor relacionamiento con mis clientes, cómo puedo aplicar tecnología  para hacer mis procesos más rápidos, más eficientes y menos costosos”.

Cambio de paradigma

De esta manera, el poder innovador de la empresa se ve en todas sus áreas y es parte de su cultura de trabajo. Hoy en día, dentro del asesoramiento en negocios que se brinda, necesariamente debe estar incluida la tecnología. “Por ejemplo actualmente, los  proyectos de auditoría interna están teniendo una vuelta de tuerca en cuanto a tratar de automatizar la auditoría interna e ir hacia lo que se llama prácticas de auditoría continua. Esto se refiere a que ya no es hacer una auditoría una vez al año sino estar continuamente monitoreando un determinado riesgo; y para que la empresa lo pueda hacer lo que necesito son determinados sistemas, datos, y un proceso de auditoría continua. Y esto es una auditoría interna distinta que se basa en los datos que está procesando la empresa en tiempo real. Entonces, por ejemplo, si yo ya veo que se está pagando una factura de un proveedor del que no tengo un contrato, disparo una alerta. Así, no tengo que esperar a fin de año para hacer una revisión y darme cuenta que hace tres meses ocurrió esta situación, sino que lo detecto en tiempo real. Entonces, sigue siendo una auditoría interna pero se usan herramientas nuevas.”, explica Scayola.

Variedad de proyectos

Cuando una empresa contrata los servicios de EY, típicamente se establecen ciertos objetivos, se comprenden las expectativas o necesidades del cliente y se forma un equipo para alcanzarlos. Dentro de ese equipo, hay distintos niveles de experiencia y competencias, lo fundamental es lograr que todos aporten desde su perspectiva para el logro del objetivo común. “Hay proyectos que tienen un perfil mucho más tecnológico que otros, como la evaluación de riesgos de seguridad informática. Pero también hay otros casos en los que tenemos que hacer una mejora de procesos, donde parte de la pregunta puede ser cómo afectan al funcionamiento de la compañía los sistemas que esta utiliza, y cómo, mediante los sistemas, es posible optimizar procesos. De todas formas, tener proyectos puramente tecnológicos y otros enfocados 100% a los negocios, nunca nos hace tener un enfoque tecnológico o de negocios, sino que integramos estas dos modalidades. Buscamos personas que tengan una visión de sistemas, pero también del negocio. Los sistemas son relevantes, pero en general no tienen otra misión que la de apoyar al negocio”.

Capacidad de adaptación

El equipo que lidera Scayola se encuentra integrado tanto por Contadores y Licenciados en Administración, como por Ingenieros de Sistema y Licenciados en Informática, así la firma ha logrado construir un gran equipo capaz de responder a las necesidades de cada proyecto en particular.

“En general, el 99% de los que trabajamos aquí comenzamos como estudiantes de distintas carreras y apostamos a construir competencias. Si bien en un principio tratamos de que los estudiantes al entrar vean un poco de todo, después, en función de sus competencias personales e intereses, vemos por dónde desarrollarlos”.

Es un hecho que el mundo está cambiando a una velocidad sin precedentes y el mantenerse a la vanguardia siempre es un plus a la hora de aplicar para nuevos puestos en la empresa. “No alcanza con estudiar sino que hay que mantenerse actualizado con todo lo que viene ocurriendo con las nuevas tecnologías. Los colaboradores que trabajen con nosotros tienen que tener la capacidad de adaptarse. Debemos formar personas profesionales que puedan aportar valor al negocio de nuestros clientes”, dice el ejecutivo.

En esta línea, al momento de entrevistar posibles candidatos para un puesto se valora especialmente que tengan ganas de continuar aprendiendo. “Tratamos de evaluar el potencial. Nosotros los formamos y necesitamos de ellos el compromiso a querer aprender y a trabajar. La oferta  siempre incluye formarlos y darles capacitación a los candidatos, a cambio  pedimos compromiso e inquietud por aprender”.

Un equipo diferencial

Asimismo, el diferencial que tiene la empresa es el equipo con el que cuenta y la posibilidad de que al entrar a trabajar el estudiante puede ver un poco de todo.

“Creo que además de los conocimientos técnicos que compartimos con los nuevos integrantes de EY, también trabajamos para que el profesional cuente con competencias blandas que el día de mañana le permitan pararse delante del Gerente de una empresa y plantearle que lo que está haciendo quizás sería mejor implementarlo de una manera diferente”.

“Eso es algo que marca una diferencia en la capacidad de comunicación de las personas que recién  ingresan y aquellas que trabajan en EY hace un año, por ejemplo”.

Nuevas tendencias

Scayola explica que la tendencia principal que está sufriendo Uruguay y el resto del mundo, es el cambio en los hábitos de los consumidores.

“La inmediatez con la que se esperan los resultados y también hay una tendencia de automatización y mejora de eficiencia y de globalización. Si el profesional no se adapta queda fuera del mercado”.

“También se observa un cambio en la forma de trabajo, la gente hoy quiere trabajar de forma distinta a la que trabajábamos antes y las empresas se deben adaptar a estas nuevas necesidades proporcionando nuevas herramientas.”

Así, dada la necesidad de aggiornarse es que la empresa se encuentra desarrollando nuevos procesos para el profesional uruguayo. “Ahora estamos desarrollando un esquema por competencias relacionadas a las nuevas tendencias. Esto es a nivel global, entonces, el profesional de Uruguay puede aplicar a lo mismo que está aplicando un profesional de Europa o EEUU. Por ejemplo, tenemos certificados en RPA (Robotic Process Automation), con distintos niveles de madurez y desarrollo. Le damos la posibilidad al profesional de hacer determinados cursos y contribuciones  para obtener “Badges” que certifican competencias y que acompañarán al profesional más allá de su vinculación con EY”.

Asimismo, en algunos casos de otros países se requirieren  profesionales con determinadas competencias y miembros de nuestro equipo pasen algunas semanas en proyectos en el extranjero. Sí hay que entender que en estos casos, el profesional compite con candidatos de otros países y se selecciona al mejor, por lo que las evaluaciones de desempeño son fundamentales.