Incubacoop: Juntos es posible

Juan Carlos Canessa, Ximena Cidrás y Carlos Reyes

INCUBACOOP es la primera incubadora de cooperativas en sectores intensivos en innovación y conocimiento. Fue fundada en 2015 por, el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), el Instituto Nacional del Cooperativismo (INACOOP) y la Confederación Uruguaya de Entidades Cooperativas (CUDECOOP). Esta herramienta, cuyo presupuesto se compone con aportes de MIEM (40%), INACOOP (60%) y es administrada por CUDECOOP, pretende acompañar nuevas experiencias cooperativas en campos estratégicos o de oportunidad y fomentar el cooperativismo uruguayo en sectores no tradicionales. Las instituciones socias desarrollaron un proyecto de mapeo para la identificación de sectores de actividad estratégicos o que representan una oportunidad para el desempeño de nuevas experiencias. Asimismo, INCUBACOOP tiene como misión avanzar en la promoción y desarrollo de nuevos proyectos y emprendimientos desde una visión proactiva del cooperativismo, con fuertes componentes de colaboración y trabajo interdisciplinario.

Ximena Cidrás es integrante del Comité de Dirección de INCUBACOOP por parte del MIEM y asegura que los emprendimientos cooperativos enfrentan desafíos similares a los de cualquier emprendimiento: definición clara de las necesidades a atender, definición del mercado objetivo, organización de procesos de trabajo y acceso a financiamiento inicial. “La gran decisión muchas veces es dejar el trabajo actual que genera ingresos seguros para ser emprendedor, lo que a priori genera incertidumbre. Ese es un proceso por el que pasan la gran mayoría de los emprendedores. Además, en los emprendimientos cooperativos se suma el ingrediente del equipo; emprender y tomar decisiones en conjunto, ponerse de acuerdo. INCUBACOOP acompaña esos procesos. Hemos intentado diseñar un sistema de alertas tempranas que nos permita detectar debilidades a nivel de grupos y de proyectos productivos para poder trabajarlas a tiempo. Estamos tratando de mejorar este sistema para poder ser todo lo oportunos que se requiere y realmente ayudar a los equipos de trabajo a superar esos escollos. Es un trabajo de construcción permanente”. Para llevar adelante esta tarea, INCUBACOOP trabaja en dos planos de forma simultánea: por un lado, el proyecto productivo o de negocio y su viabilidad, y por otro, la cohesión del grupo humano.

“Sabemos que por más cohesión que exista en un grupo y por más trabajo que se haga para mejorar el relacionamiento y aceitar los mecanismos de toma de decisiones colectivas y demás, no será posible sostener una cooperativa si el proyecto económico no es viable”, comenta Ximena.

Ximena Cidrás

“Las cooperativas que pretendemos desarrollar implican la existencia de un proyecto productivo que debe contemplar aspectos de eficiencia, productividad, competitividad y generación de ganancias para poder seguir y crecer”.

APOYO ECONÓMICO

Un punto que Ximena no duda en aclarar rápidamente es que INCUBACOOP no es una herramienta diseñada estrictamente para financiar proyectos. “Algunos grupos se acercaron con el ánimo de obtener fondos para inversiones simplemente y no con el ánimo de ser incubados con todo lo que eso implica. En esos casos, no fueron aceptados”. De todas formas, los emprendimientos que tienen perspectivas positivas, cumplen con las instancias y obligaciones y objetivos que se les impone en el proceso de incubación y llevan un 50% del tiempo de incubación cumplido pueden acceder a un apoyo económico mínimo para acceder a maquinaria o equipos básicos, registro de marcas, compra de insumos o algún rubro que sea determinante para el desarrollo del proyecto. “Estos fondos tienen un límite que es igual para todos los emprendimientos y están sujetos a rendiciones de cuentas”, asegura Ximena. “Esto quiere decir que el emprendimiento debe presentar comprobantes de las compras realizadas con ese dinero. Además, para obtener el dinero, requieren aval del tutor que los guía y del Gerente de la Incubadora. Los grupos que se vayan de la incubadora por voluntad propia o no cumplan con las obligaciones establecidas en el contrato que firman al ingreso, deben devolver estos fondos”.

También es pertinente mencionar que cuando las cooperativas egresan y lo hacen con cierto puntaje, tienen derecho a acceder al Fondo para Desincubadas, un instrumento que integra fondos aportados por el MIEM e INACOOP, que sólo aplica para cooperativas que han pasado por INCUBACOOP y han egresado. Se trata de fondos semilla, con condiciones blandas para un componente reintegrable y un mínimo no reintegrable. Se adjudican hasta 50.000 dólares por emprendimiento.

SECTORES PUJANTES

Ximena habla de algunos sectores que funcionan especialmente bien dentro de un esquema cooperativo, como las industrias creativas, dentro de las cuales incluyen al diseño y la producción audiovisual. “Son sectores que se están promoviendo y que además por la propia dinámica de los procesos de trabajo que requieren para desarrollar sus productos, adoptan casi naturalmente un esquema colectivo de trabajo y eso se da muy bien con el cooperativismo. Por otra parte, existe mucha tela para cortar en lo que es desarrollo de tecnología para ser aplicada a sectores tradicionales como las agroindustrias. Desarrollos informáticos, desarrollos asociados a la biotecnología, aspectos vinculados a las energías renovables o al reciclaje por ejemplo. En esos sectores hay campo para trabajar con mirada cooperativa”.

CONSOLIDACIÓN DE PROYECTOS COOPERATIVOS

La maduración de los emprendimientos no es uniforme e incluso dentro de un mismo emprendimiento la maduración es heterogénea en las distintas dimensiones. Según Ximena, a veces un equipo está maduro pero su idea de negocio no o viceversa. “Es un proceso que se hace evaluando caso a caso. El tiempo límite de cada emprendimiento dentro de la incubadora son 2 años. Puede suceder que haya emprendimientos que a los 15 meses están listos para caminar solos e inician la desincubación y hay otros que llegan a los 24 meses y aún no están listos para desincubar. En ese caso, egresan de la incubadora por límite de tiempo pero continuamos acompañándolos de cerca en el proceso de consolidación. Los derivamos a otros instrumentos. No los dejamos solos siempre que exista voluntad del emprendimiento de continuar en fase de consolidación”.

INTERCAMBIAR EXPERIENCIAS Y APRENDIZAJES

Carlos Reyes (Vicepresidente de INACOOP e integrante del Comité de Dirección de INCUBACOOP) sostiene que el proceso de incubación prevé una metodología de trabajo participativo.

Carlos Reyes

“Uno de los pilares para el desarrollo de los proyectos es la generación de instancias colectivas, donde los integrantes de los distintos emprendimientos intercambian acerca de sus experiencias y aprendizajes, y comparten sus prácticas y métodos de trabajo. El resultado de este modo de abordaje permite la formación de emprendedores con una actitud activa y propositiva, capaces de generar sinergias en la respuesta a sus necesidades. De esta manera, se han dado experiencias de colaboración entre los proyectos incubados y de éstos con otras iniciativas del cooperativismo nacional”.

TRANSITAR NUEVOS CAMINOS

A nivel de las perspectivas de desarrollo que tiene Incubacoop a futuro y cómo puede incidir la propagación del espíritu cooperativo en la sociedad, Carlos cree que es indispensable que se generen formas empresariales que incursionen en el desarrollo tecnológico y en los sectores de mayor dinamismo, sin que esto signifique la pérdida de puestos de trabajo y la generación de grandes desniveles de ingresos entre sus componentes. “Generalmente, la conformación de una cooperativa responde a necesidades sentidas de grupos afectados por una problemática. Esto encierra el peligro de que cooperativismo termine encasillado en los sectores relegados, donde las empresas pierden competitividad y los trabajadores buscan alternativas de emergencia. INCUBACOOP ha sido creado desde la óptica contraria. Se han identificado los sectores de la economía de mayores perspectivas de desarrollo, en los cuales es factible un abordaje cooperativo, y se ha dado impulso a la creación de cooperativas en esas ramas. La iniciativa de este programa significa una oportunidad especial para que la población más joven se califique y se disponga a enfrentar los desafíos del trabajo cooperativo”.

EL ESPÍRITU COOPERATIVO

Juan Carlos Canessa es Vicepresidente de CUDECOOP e integra el Comité de Dirección de INCUBACOOP. Al momento de definir qué elementos diferencian a una cooperativa de cualquier otro tipo de emprendimiento, Juan Carlos habla de conceptos clave, como solidaridad, gobierno democrático y fortalecimiento del carácter colectivo. “Una cooperativa se mueve en función de satisfacer las necesidades de sus propios asociados, razón misma de su existencia. Junto con otras organizaciones, prioriza al ser humano como centralidad de su acción económica y dando cuenta de una racionalidad que es distinta a la de otras empresas tradicionales o públicas. El cooperativismo en Uruguay y en el mundo es el resultado de la acción espontánea de organización de las personas para resolver sus diferentes necesidades vitales: trabajo, vivienda, acceso a bienes y servicios, etc. Generalmente, las cooperativas existieron con décadas de anterioridad a la existencia de una legislación que las reconociera. La información y el conocimiento sobre esta forma de emprender asociativa fue difundiéndose de manera informal, a partir del éxito de experiencias previas, así como por la acción de promoción de diversos colectivos sociales”. Según Juan Carlos, la existencia de un Movimiento Cooperativo mucho más consolidado ha permitido una acción de incidencia, difusión y promoción de la herramienta cooperativa con mayor profesionalismo. “El reconocimiento del sistema por parte del Estado también ha permitido avanzar en políticas públicas específicas que han favorecido nuevas alternativas de capacitación y asistencia para las nuevas iniciativas”.

Juan Carlos Canessa

“A nivel nacional el cooperativismo uruguayo integra a más de 1 millón de personas, a través de sus 3.500 cooperativas de base, representando casi un 3% del PBI”.

INCIDENCIA EN LA ECONOMÍA Y LA SOCIEDAD

Juan Carlos menciona que diversas agencias de las Naciones Unidas han reconocido que las cooperativas son uno de los instrumentos más idóneos para favorecer el logro efectivo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

“En un mundo con crecientes desafíos en términos económicos, de empleo, sociales, político-institucionales y ambientales, las cooperativas resultan un excelente sistema para contrarrestar los procesos globales de concentración económica, profundizando la democracia e involucrando a las personas y comunidades en sus propios proyectos de desarrollo. Una de las formas de contribución del cooperativismo pasa por la sostenibilidad y el cuidado por el medio ambiente”.