La energía del emprendedor

    La energía del emprendedor

    1819

    No, este artículo no trata sobre la nueva saga de la Guerra de las Galaxias que Disney se encuentra pergeñando, sino de uno de los recursos clave, y tal vez menos cuantificados, del emprendedor: su energía.

    Por Santiago Aramendía
    @emprendedurismo
     

     La energía del emprendedor es de los pocos recursos clave que no figura en un CANVAS  herramienta para el modelado de negocios) ni en un flujo de caja, ni en un plan de negocios. A diferencia de lo que podría ser el tiempo que, si bien muchos emprendedores olvidan ponerle un precio al suyo, debería estar cuantificado y valuado (aunque sea subvaluado) en las planillas de costos de la empresa. Energía y tiempo, suelen confundirse por su carácter limitado, pero son dos conceptos diferentes.

    En el mundo del trabajo, mucho se ha escrito sobre la productividad; ¿cómo hacer más, en menos tiempo? Acá no hablaré de productividad, ni de “work smart” vs. “work hard” (trabajar inteligentemente versus, trabajar duramente). El emprendedor debe gestionar su energía de manera estratégica para hacer que las cosas sucedan (mi definición corta de “emprender”).

    Emprender no es fácil, y menos en los inicios cuando el emprendedor se ve obligado a oficiar de “hombre orquesta”. No es fácil producir, salir a vender, atender el teléfono, pagar las cuentas, y tantas otras cosas que competen al emprendedor cuando recién comienza. Todo eso, claro, sumado a los asuntos de su vida personal y  familiar que muchos optan por postergar con consecuencias, a veces, irreparables.

    Hay quienes ven al emprendedor como una especie de superhéroe, y piensan que tiene energías ilimitadas. Nada más lejos de la realidad, si bien es verdad que los emprendedores suelen esforzarse más que el promedio y caminar esa milla extra. Pero hasta Superman tiene su kryptonita.

    Cuando hablo de energía, es preciso distinguir la energía física, de la energía mental. La energía física podría renovarse (o recargarse) de manera relativamente fácil, durmiendo bien (al menos unas buenas 8 horas diarias), ejercitando el cuerpo periódicamente y limentándonos sanamente. Sin embargo, mi gran preocupación, del cual trata este artículo, es sobre la energía mental, la cual es mucho más difícil de recargar.

    Aún cuando dormimos, nuestro cerebro sigue funcionando sin apagarse (al menos la parte inconsciente), y consumiendo energía. Con energía mental, refiero a la capacidad (y voluntad) de abordar trabajos, muchas veces tediosos, tomar decisiones (y acciones) en situaciones de presión y de manera concentrada, no procrastinar (patear para adelante) por pereza a realizar tareas poco atractivas o problemas complejos de resolver que requieran un esfuerzo mental determinado.

    La energía mental es fundamental para emprender, ya que de ella depende la voluntad para ordenarse, atacar los desafíos y las decisiones del día a día. Lo bueno es que cada pequeña victoria y avance, retroalimenta nuestro entusiasmo y nuestras energías para seguir adelante. Sentir pasión por lo que hacemos, nos brinda un “bonus extra” de energía, por eso es más probable tener éxito emprendiendo algo que nos apasione; porque pondremos mayor energía en el proceso.

    Al contrario de lo que sucede con una batería convencional, “desenchufarse” nos recarga de energía mental. La gran pregunta entonces es: ¿Cómo lograr espacios de desenchufe que nos permita renovar nuestras energías para concentrarnos mejor y ser más efectivos?

    Existen varias causantes de agotamiento mental que nos dispersan: situaciones de conflicto (en el trabajo o la familia) que nos preocupan y nos causan estrés, personas “tóxicas” (verdaderos vampiros) que drenan nuestra energía, y tareas pendientes que están clavadas en nuestra mente y nuestro pensamiento como recordatorio constante de lo que no resolvimos. Sería muy extenso hablar da cada uno de ellos, por lo que me limitaré a dejar pequeños tips para desenchufarse y renovar tu energía mental que te permita focalizarte en el emprendimiento y avanzar eficazmente:

     

    • Mente sana en cuerpo sano:

    Ejercitar, alimentarse bien, y dormir 8hs diarias.

    • Meditar:

    Reservarse tiempo para estar tranquilo en silencio y acallar nuestra mente.

    • Dedicar tiempo a los afectos:

    Abrazar a la pareja, a los hijos, a padres o amigos, brinda una sensación de bienestar que afecta al cuerpo y a la mente.

    • Desenchufe electrónico:

    Tomarse vacaciones del e-mail, las redes sociales, mensajería instantánea, etc. y perderse de las pantallas para disfrutar del mundo real.

    • Ser agradecido:

    Apreciar todo lo que posees y has recibido en gracia, hasta las pequeñas cosas que solemos dar por obvias.

    • Ser generoso:

    Quien da y comparte, realmente se lleva la mejor parte. Dar, genera satisfacción en el alma, y ello repercute en la mente.

    • No postergar las tareas importantes:

    Busquemos ganar pequeñas batallas que nos animen a terminar lo que hemos comenzado. El paso más difícil es comenzar.

    COMPARTIR