La era de las habilidades

Ilustración: Álvaro Heinzen

De acuerdo a un informe desarrollado en 2017 por ManpowerGroup, que recoge testimonios de 18.000 empleadores en 43 países, los estudiantes y profesionales que cuentan con habilidades vinculadas al análisis y el conocimiento son apreciados de forma creciente por el mercado laboral. En otras palabras: aquellas personas que hagan de su capacidad y su criterio la razón para ser contratados o permanecer en un trabajo, estarán en mejor posición que quienes sólo sepan realizar una acción de forma repetitiva.

Muchas veces pensamos qué debemos hacer para construir un futuro profesional que responda a nuestras aspiraciones, y frecuentemente quedamos encerrados en tres o cuatro estrategias, principalmente relacionadas con: las metas académicas (recibirse y hacer un posgrado, por ejemplo) y las metas profesionales (hacer carrera en una o más empresas que nos permitan crecer y nos garanticen posibilidades de desarrollo). Y si bien estas estrategias son válidas, ambas dependen de un objetivo mayor, que suele pasar desapercibido: trabajar en la capacidad de adquirir nuevas habilidades.

Pensar más y repetir menos

“Se espera un rápido crecimiento en la demanda de analistas de datos, requeridos para darle sentido al big data, en todas las industrias y ubicaciones, y los representantes de ventas especializados para comercializar ofertas digitalizadas”.

En su propuesta de valor a empresas internacionales interesadas en instalarse en el país, Uruguay se caracteriza por ofrecer el acceso a profesionales que puedan imprimirle un valor agregado a las tareas que realizan. A diferencia de otros mercados laborales, donde la repetición y la velocidad son más valoradas, en nuestro país los empleadores buscan cuidado y precisión, así como habilidades más soft, que muchas veces están relacionadas a la comunicación. Este paradigma se da en sectores de servicios globales, como BPO, donde empresas que instalan en Uruguay sus centros de servicios corporativos, buscan que sus profesionales no sólo sean capaces de aplicar el dominio técnico adquirido en carreras como Contador Público, sino que también puedan interpretar la información y realizar un análisis de ciertos datos. Cabe aclarar que esta realidad que mencionamos aquí, suscrita a la industria de servicios globales, se repite en prácticamente todos los sectores, donde la naturaleza de la función de las mismas, requiere cada vez más análisis que repetición.

En este sentido, es necesario para los empleadores poder confiar en la capacidad de sus profesionales en lugar de contratar personas que sólo obedezcan órdenes. Por supuesto que la disposición y el respeto a una jerarquía es algo que les importa a las empresas, pero eso tiene un techo. Cuando la empresa necesita colocar colaboradores en posiciones de responsabilidad, recurrirá a los que puedan enfrentar escenarios cambiantes y tengan la apertura para dominar nuevos desafíos y salir airosos.

Un problema desapercibido

El análisis de ManpowerGroup señala que, si bien no hay días sin una noticia sobre digitalización, inteligencia artificial y realidad virtual que están impactando el lugar de trabajo, nadie sabe realmente qué resultado tendrán estos fenómenos en la empleabilidad de las personas. “Mucho se ha escrito prediciendo el futuro: más empleos, diferentes empleos, menos empleos, incluso desempleo. Pero pocos están diciendo a la gente que necesitarán nuevas habilidades y que las requerirán más a menudo para permanecer empleables para trabajos que ni siquiera hemos oído mencionar todavía”.

El impacto de la digitalización

 “Más del 90% de los empleadores esperan que su organización sea impactada por la digitalización en los próximos dos años”.

Según este informe, más de un 90% de los empleadores esperan que su organización sea impactada por la digitalización en los próximos dos años. Por eso no resulta extraño que diferentes organizaciones estén invirtiendo recursos en capacitar a sus profesionales, desarrollando centros de conocimiento para sus colaboradores e incluso para personas que aún no trabajan dentro de la compañía. La razón es que a algunas empresas les interesa contar no sólo con un equipo propio calificado, sino tener acceso a mano de obra calificada en el futuro.

El peligro de ser reemplazado

El informe cita un artículo de la consultora McKinsey, donde se afirma que un 45% de las actividades que se les pagan a las personas para que hagan cada día podrían automatizarse con la tecnología actual. Sin embargo, el artículo referenciado se abstiene de predecir el final de aquellos empleos vinculados a tareas que podrían ser automatizadas. McKinsey se refiere al surgimiento y la propagación de scanners de código de barra en Estados Unidos durante la década de 1980, que redujo costos laborales en un 4,5%, pero no significó el final de los cajeros de supermercados o tiendas. “De hecho, entre 1980 y 2013, la tasa de empleo para este tipo de trabajo aumentó en más de un 2%”.

Esto es un ejemplo de que ya nos hemos adaptado antes a la evolución del mercado laboral. “La diferencia ahora es que el ciclo de vida de las habilidades es más corto que antes y el cambio está sucediendo a una escala sin precedentes. El impacto puede estar sobrevalorado hoy en día, pero a medida que disminuye el costo y la complejidad de implementación de la tecnología, el ritmo se acelera”.

Aprender para sobrevivir

“La diferencia ahora es que el ciclo de vida de las habilidades es más corto que antes y el cambio está sucediendo a una escala sin precedentes”.

Desde ManpowerGroup se afirma que la creatividad, la inteligencia emocional y la flexibilidad cognitiva serán aprovechadas por el potencial humano y permitirán a la gente convivir con robots, en vez de ser reemplazados por ellos. “Las personas se darán cuenta, cada vez más, que necesitan actualizarse y diversificarse en nuevas áreas. La adquisición de habilidades, la agilidad y la capacidad de aprendizaje serán cruciales”.

¿Cómo reaccionarán las empresas?

Yendo a los resultados del informe, ¿qué reacción debemos esperar de las empresas alrededor del mundo? ¿Quieren contratar personal o eliminarlo? Según este estudio, las nuevas tecnologías pueden ser caras y requerir personas con habilidades especiales, por lo cual los empleadores todavía están dudando en implementar la automatización y prescindir de los trabajadores. “En el corto plazo, el futuro del trabajo es prometedor. La mayoría de los empleadores esperan que la automatización y el ajuste a la digitalización traigan una ganancia neta para el empleo. El 83% pretende mantener o incrementar su plantilla laboral y actualizar a su gente en los próximos dos años. Sólo el 12% planea reducir los empleos como resultado de la automatización”.

Sectores que aspiran a contratar más personal

El informe asegura que aquellas personas que trabajan en empresas pequeñas de Tecnologías de la Información y de actividades relacionadas con servicio al cliente, deben sentirse optimistas, ya que los empleadores de esas compañías tienen mejores expectativas en cuanto a incrementar sus plantillas laborales. “Se espera un rápido crecimiento en la demanda de analistas de datos, requeridos para darle sentido al big data, en todas las industrias y ubicaciones, y los representantes de ventas especializados para comercializar ofertas digitalizadas. En Recursos Humanos, el número de empleados se incrementará en el corto plazo a medida que orientan a las organizaciones durante este periodo de ajuste”.

“Las personas se darán cuenta, cada vez más, que necesitan actualizarse y diversificarse en nuevas áreas. La adquisición de habilidades, la agilidad y la capacidad de aprendizaje serán cruciales”.

Según el estudio, en los países de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), están creciendo más rápidamente los trabajos que requieren mayores niveles del dominio de habilidades. “Las posiciones en ventas, operaciones comerciales y financieras, así como las administrativas están en peligro de la automatización, las cuales cuentan con una gran proporción de mujeres. Las industrias que se espera crezcan, incluyendo arquitectura, ingeniería, computación y matemáticas suelen tener una menor participación femenina. Si la tendencia actual continua, las mujeres podrían enfrentarse a la pérdida de tres millones de trabajos y sólo medio millón de nuevos empleos, más de 5 puestos de trabajo perdidos por cada uno creado”.

“Para las personas, la empleabilidad (la habilidad de obtener y mantener un trabajo ideal) no dependerá más de lo que ya saben, sino de lo que probablemente aprenderán”.


 

¿Cómo se detectan las habilidades?

En sus procesos de reclutamiento, ManpowerGroup realiza un test llamado “learnability quotient”. Se trata de una evaluación que busca identificar cuál es el estilo de aprendizaje de la persona y su apertura para mantenerse actualizado en nuevos conocimientos. Luego, sobre esa base, el candidato recibe recomendaciones y recursos para mejorar sus habilidades y desarrollar en forma adecuada sus posibilidades de carrera.

Es una prueba web based que ManpowerGroup ha desarrollado junto a  Hogan X, la nueva división de Analytics de Hogan Assessment, empresa líder mundial en evaluaciones psicométricas de personalidad.

Así como la curiosidad se ha identificado como un predictor de la empleabilidad de la persona, el learnability opera como predictor de la movilidad de carrera que va a tener el trabajador.