Leonardo Loureiro – Una oportunidad para cambiar el mundo

El futuro estará dictado por las tecnologías de la información. Esa es una afirmación que Leonardo Loureiro, business manager de Quanam y presidente de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti) sostiene con convicción.

Cuti es una asociación que reúne a más de 350 empresas uruguayas y que tiene como objetivo impulsar el desarrollo del sector hacia ese futuro que Loureiro ve claramente. Para esto, Cuti articula acciones con universidades, entes estatales y empresas, realiza actividades de difusión sobre las tecnologías de la información y lidera programas de educación para jóvenes interesados en desarrollar sus conocimientos en esta área. “El rol principal de Cuti es la articulación para que crezca la industria y cuánto más empleo se genere, mucho mejor”, afirma Loureiro.

En esta industria, la materia prima que la hace andar y que alimenta su crecimiento es el conocimiento y los talentos que se encuentran detrás de él. Anualmente en Uruguay egresan unos 200 ingenieros, y la cifra asciende a un estimativo de entre 350 y 400 al considerar otros títulos universitarios. El objetivo es hacer que esa cifra siga en aumento. Por eso, la asociación tiene como cometido sensibilizar y captar jóvenes hacia este rubro, y demostrarles que pueden ser partes protagonistas de este futuro tecnológico.

En la entrevista, Loureiro explica por dentro cómo se prepara esta industria para los próximos años y enfatiza sobre la importancia primordial de la educación y la formación para que se mantenga un duradero crecimiento.

¿Cuál es la situación actual de la industria de las tecnologías de la información en Uruguay?

Por suerte es una industria bastante pujante que está exportando en el orden de los 300 millones de dólares y tiene un negocio interno nacional de unos U$S 800 millones. Es una de las pocas industrias que en realidad podría crecer, como dirían en Toy Story: hasta el infinito y más allá. También es de las pocas industrias que no requiere de grandes inversiones para poder exportar uno o dos millones de dólares más. Esta es una industria que se basa 100% en el conocimiento. Esto es primordial a la hora de definir este tipo de industria y por qué es tan importante. Hoy emplea cerca de 14.000 personas de manera directa. Obviamente, después cuando uno habla de empleos de tecnología de la información y telecomunicaciones son mucho más porque ahí empiezan a entrar los entes estatales y las empresas privadas.

¿El crecimiento de la industria está condicionado por el ingreso de personas al sector?

Lo que pasa es que hay una relación directa entre la cantidad de gente y la cantidad de dinero al que uno puede acceder, o la cantidad de venta nacional o exportable. Yo siempre pongo el mismo ejemplo. Imaginémonos que soy un fenómeno del área comercial, voy a Estados Unidos y consigo negocios por 100 millones de dólares. Pero para poder exportar esa cantidad de dinero necesito que hayan ingresado al rubro por lo menos 1.000 personas más. ¿Eso qué implica? La gente no sale de abajo de las piedras, lleva tiempo formarse. Ese claramente es un tema que tenemos que cambiar. Que los muchachos entiendan que se puede trabajar y vivir de una industria como esta. ¿Qué ve una persona cuando entra? En definitiva el futuro, porque las tecnologías se están metiendo dentro de todos los sectores de la actividad económica. Cuanto más te metés dentro de este sector, más posibilidades de hacer cosas distintas tenés. Este es uno de los sectores que está cambiando al mundo y lo va a terminar de cambiar.

“El joven que decida meterse en esta industria sabe primero que va a tener futuro y segundo que va a cambiar el mundo”.

© PRO Universitarios / Fabián Bia

¿Recomienda a los estudiantes que no han terminado la carrera aún empiecen a trabajar?

Eso va a depender siempre de las condiciones que le tocó vivir a cada uno. Pero si lo podés postergar y empezar a trabajar en los últimos años de la carrera, mejor. Si no lo podés hacer, por lo menos tratá de trabajar no más de 4 o 6 horas para que puedas terminar la carrera.

Lo que más nos interesa a nosotros como empresarios es que los jóvenes terminen las carreras. Es importante para la empresa y es más importante por la persona. Eso marca habilidades blandas que nosotros buscamos: no es lo mismo aquellas personas que se plantean un objetivo y lo terminan, que las que no.

Una encuesta que realizó la revista en 2016 dio como resultado que el 69% de los estudiantes consideraban emigrar y trabajar en el exterior. ¿Este es un factor que tiene en cuenta la industria? ¿Intentan que las personas se queden?

Cuando vi la cifra me extrañó, un 69% me resulta demasiado alto. Me parece que una vez que se exploran las oportunidades uno se da cuenta que es un industria que paga muy buenos sueldos, y tiene que competir a nivel internacional. Lo que sí es cierto y es que hoy nuestros competidores son polos poderosos como Estados Unidos o Europa, que contratan a las personas de forma directa sin que se vayan de Uruguay. Hacen teletrabajo. Nuestro Uber es el teletrabajo de los profesionales. Tenemos muchos profesionales uruguayos que se salen de las empresas y se van a trabajar a su casa.

Yo creo que hay un futuro muy importante acá en lo nacional. Nosotros como industria nacional lo que buscamos es que el trabajo este acá, que la gente se quede acá.

Sin embargo, si muchísimas personas deciden entrar en esta industria y no somos capaces de darle trabajo nosotros mismos, es seguro que podrán trabajar para cualquier parte del mundo.

¿Cómo compiten las empresas de acá con ese Uber?

Principalmente con los grupos humanos. Porque la persona se termina yendo a trabajar desde su casa de forma aislada. Seguramente hay personas que están preparadas para trabajar de esa forma y otras que no. Otras van a valorar el grupo, la gente. Todas las empresas trabajamos muchísimo con actividades de confraternización. Hay muchos eventos entre distintas empresas, hay eventos de la cámara. Hay mucha cosa que se pierde si uno se va a trabajar para una empresa desde su casa. Y que también lo pierde si se va del país.

Otra pregunta que hay que hacerse es ¿por qué las empresas se instalan en Uruguay? Porque hoy no tenemos límites, uno con una idea se podría instalar en Estados Unidos si quiere. Es porque nos gusta vivir en Uruguay, dar trabajo en Uruguay. A veces ganamos menos pero nos quedamos y vivimos en Uruguay.

“Muchos de nosotros queremos que nuestros hijos vivan y se eduquen aquí. Capaz que es un uruguayismo, pero el perder el asado con los amigos, la tertulia y los amigos duele”.

¿A que opciones recurren las empresas para captar más personal? ¿Los trabajadores inmigrantes son una ayuda en ese sentido?

Nosotros estamos trabajando en muchas líneas. En cuanto al tema de trabajadores inmigrantes, hubo una iniciativa que se manejó en el pasado de traer unos 500 profesionales de otros países, que terminó siendo beneficioso por varios temas. El motivo principal no era porque no hubiera gente, sino porque le sirve a la empresa por motivos multiculturales. Por ejemplo, las empresas que trabajan para América Latina se enfrentan a más de 16 culturas mezcladas. A veces uno piensa que la barrera idiomática es la principal, pero en realidad es la cultural. Podemos estar hablando el mismo idioma y sin embargo tener distintos significados para mismas palabras. Y capaz que por nuestras diferentes culturas podemos tener malas interpretaciones y no entendernos. Que personas profesionales de otras partes vengan y enriquezcan nuestra industria para mí es positivo.

“Que vengan personas puede ser una solución, pero no es la solución. La solución es que más uruguayos entiendan que esta industria es atractiva, y en eso es lo que estamos trabajando, en hacer la industria atractiva para los jóvenes”.

¿Hacia dónde cree que la industria se debe dirigir en el futuro?

Es una linda pregunta, de hecho varios estamos trabajando en eso. Hoy estamos viviendo una convergencia tecnológica muy importante. Si ya vivíamos en un tiempo acelerado, ahora vamos a estar acelerados a la máxima potencia. Tenemos una convergencia del big data, la inteligencia artificial, internet de las cosas, computación cuántica, robótica, 3D, genética, todo eso está potenciándose. Ya de por sí cada uno de estos aspectos es un tema relevante y con impacto, si a su vez lo sumamos eso hace que se produzca una aceleración bastante desafiante, porque mantenerse al ritmo de estas cosas es todo un desafío. Y este no es un tema que sucederá dentro de 15 o 20 años, los autos voladores los vamos a ver dentro de poco.

“Cuanto mejor preparados y formados estemos, mejor será. Hoy estamos formando gente para trabajos que todavía no existen. En ese futuro una industria como la nuestra es un activo participante”.