No es lo mismo software libre que software gratuito

© Fabián Bia

El software libre ofrece un mundo muy rico para usuarios y desarrolladores, sobre todo en materia de dominio de la tecnología e independencia funcional de las grandes corporaciones. Enrique Verdes es Administrador de Sistemas Linux, profesor del curso Administración de Servidores Linux en la Universidad ORT Uruguay, y usuario y promotor del software libre desde 1997. Habla acerca de los distintos temas que buscan brindar una visión integral sobre los efectos del software libre en diferentes ámbitos de la vida.

Software libre y software gratuito

La primera distinción que hace es entre “software libre” y “software gratuito”, dos elementos frecuentemente confundidos y que en realidad son dos cosas totalmente distintas. “La calidad de software libre no tiene nada que ver con el costo. De hecho, hay muchas empresas que se dedican a recopilar software libre (las distribuciones de Linux) y vender esas recopilaciones u ofrecer servicios relacionados. Para que un programa sea software libre deben darse varias condiciones. En primer lugar, debe poder ser usado sin limitaciones, como por ejemplo, la cantidad de equipos donde el usuario puede instalarlo o la cantidad de copias que pueda darle a otras personas sin costo. Asimismo, se debe poder estudiar y modificar con el fin de mejorar su funcionalidad. Para ello, es necesario tener acceso al código fuente, es decir, el programa tal como fue escrito por su creador”.

Según Enrique, es posible modificar un programa que es software libre y distribuir la versión modificada, tanto cobrando por el producto como de forma gratuita. “Lo que no se puede hacer es restringir el derecho de quienes reciban esa versión del programa a hacer cualquiera de las cosas que mencionamos anteriormente. En buen romance, uno no puede apropiarse del software libre. De esta forma, puede haber, y de hecho lo hay, software libre “comercial”, lo contrario de software libre es “software privativo”, porque “priva” al usuario de los derechos mencionados antes”.

Software libre en la universidad

Existe una importante contraposición en cuanto a beneficios para el estudiante universitario entre software libre y software privativo. Por momentos, el uso de software libre en universidades públicas podría responder únicamente a un tema de costos, pero existe una filosofía detrás. “Se les puede proporcionar a los alumnos las herramientas que necesitan, y las van a poder seguir utilizando una vez culminen sus estudios. En general, las empresas que comercializan “software privativo” otorgan licencias de uso limitado para estudiantes. Estas licencias tienen limitaciones en su funcionalidad, y son válidas mientras el alumno está cursando su carrera. Y eso siempre y cuando esas licencias estén disponibles. En muchos casos, los alumnos terminan usando versiones pirata para poder estudiar”.

La marca no importa

Algo que podría verse como un inconveniente del uso estandarizado de software libre es que la mayoría de las empresas del mercado usan aplicaciones privativas de distribución comercial. En este sentido, Enrique cree que antes de preguntarse “qué software usar”, es necesario preguntarse “qué queremos que los estudiantes aprendan”. “Un amigo, también profesor, suele decir que enseñar a usar el martillo marca Acme no es enseñar carpintería. La educación universitaria debe ir más allá de entrenar en el uso de determinadas herramientas informáticas. De hecho, en el pasado, muchos programas muy buenos han dejado de existir por distintas razones. Las empresas que hoy están, mañana pueden no estar. WordPerfect era el procesador de textos más usado en los 80’s. ¿Qué pasó con quienes aprendimos a procesar textos con él? ¿Cuando dejó de existir nos quedamos sin empleo? No, porque usando el ejemplo que mencioné al principio, como aprendimos carpintería, no importa la marca del martillo que usemos”.

En contra de la piratería

Enrique se manifiesta absolutamente en contra de la piratería de software, por ser el principal obstáculo para la adopción de software libre. “Esto es conocido por las empresas que producen software privativo, que lo toleran como forma de mantener un una base de usuarios que les va a permitir vender licencias al Estado y las empresas”.

Ventajas a tener en cuenta

Entre los beneficios que ofrece el software libre, Enrique menciona varias: la libertad de uso y distribución, la independencia tecnológica, los formatos abiertos, la compatibilidad a largo plazo, así como la libre competencia, una corrección más rápida y eficiente de los errores y sistemas más seguros. “De todas las ventajas, para mí la más importante son los formatos abiertos. Esto tiene que ver con la forma que la información producida con el software es almacenada y transmitida. Con el software privativo vienen los formatos cerrados, o sea, los documentos que el usuario crea, sólo puede abrirlos usando el software con el que fueron creados, con lo cual se pone en riesgo el acceso a esa información a largo plazo. La otra gran ventaja es la independencia tecnológica. Con el software privativo siempre estoy condicionado por el autor del software. Si necesito cambios o nuevas funcionalidades, o arreglar problemas, dependo de que el fabricante quiera hacer esos cambios o mejoras”.

Otro de los grandes beneficios del software libre es la construcción de comunidades de usuarios alrededor del sistema, que muchas veces permite corregir problemas técnicos así como incorporar nuevos elementos que facilitan la usabilidad. “Tanto el software libre, como el software de código abierto –que no son lo mismo, aunque a veces se usen los términos como sinónimos– preceden al software privativo, y se desarrollaron en los ambientes universitarios, cuando profesores y estudiantes compartían programas de computación. El hecho de compartir el conocimiento es lo que forma comunidades. El problema es que en general los programadores que hacen software libre, lo hacen porque quieren solucionar un problema propio. Cuando ese problema propio es compartido por otros programadores y usuarios, el programa crece más rápido. Por eso en el software libre vamos a encontrar categorías enteras de programas que tienen poco desarrollo o no llegan a determinada calidad, pero eso se podría solucionar si más usuarios apostaran por el software libre y ayudaran a su desarrollo, en vez de conformarse con lo que hacen las empresas”.