Pensar desde el diseño – Álvaro Heinzen

El diseño forma parte de la vida de nuestra sociedad. Tanto las empresas tradicionales como los emprendimientos orientados a las nuevas tecnologías necesitan diseño para sobrevivir. El buen diseño es absolutamente transversal; es la herramienta usada para lograr que un producto sea integral; ni una pieza de ingeniería, tecnología o moda, sino todo a la vez.

Hablamos con Álvaro Heinzen (Director de Kairos & Cronos y uno de los fundadores de la Cámara de Diseño del Uruguay) acerca del carácter transversal del diseño como elemento de creación, comunicación y en su importancia para carreras que en apariencia no tienen mucho que ver con lo artístico o visual, como las vinculadas a negocios, marketing y administración.

Álvaro es miembro vocal de la Cámara de Diseño del Uruguay (CDU), que surgió para darle al diseño en Uruguay cierta institucionalidad con la que las entidades públicas pudieran interactuar. Quienes la formaron en 2010 contaban con experiencia previa en el Conglomerado de Diseño, lo que le permitió a la CDU adoptar una lógica de planificación y estrategia. “Es una cámara de empresas de diferente escala, que nos permitió cubrir las diferentes disciplinas del diseño que están involucradas. La gente empezó a notar beneficios en pertenecer a la CDU y se empezó a involucrar. Nuestra capacidad de articular acciones con entidades del Estado, manejar fondos o facilitar la orientación de esos fondos hacia emprendimientos vinculados a diseño, le ha dado a la Cámara una legitimidad dentro del sector, y particularmente en el ambiente emprendedor.”

Un diseño interdisciplinario e integral

En 2010 la Facultad de Arquitectura de UdelaR inauguró una nueva carrera: Licenciatura en Diseño y Comunicación Visual. La misma respondía a la necesidad de tener una vía de formación teórica y práctica en diseño dentro de la universidad pública. Álvaro cree que esta carrera aporta una formación y espíritu crítico alentadores al ecosistema de diseño en Uruguay. “Lo que tiene de interesante el plantel de esa carrera es que hay gente de Argentina que brinda un matiz diferente. En gráfica, la UBA es muy fuerte, con egresados que terminan siendo referentes en su área”.

El contacto entre carreras de diseño y arquitectura ha fomentado relaciones de colaboración interdisciplinaria, que fueron incrementadas a través de la instalación de la Escuela Universitaria Centro de Diseño (EUCD) dentro de la Facultad de Arquitectura. “Donde antes se veía una relación de cierta competencia, hoy existe un espíritu de cooperación. Esto se estimuló desde el EUCD y la Facultad de Arquitectura, a través de conferencias y seminarios organizados en los que han participado teóricos importantes del diseño a nivel mundial”.

En cuanto a la colaboración entre diseño e ingeniería, Álvaro se refiere al taller Encararé que tiene una vinculación fuerte con el emprendedurismo y se desarrolla dentro de la órbita de la Licenciatura en Ingeniería Eléctrica de UdelaR. Al mismo, asisten estudiantes de ingeniería y también han acudido estudiantes de carreras de diseño. Allí se han tratado temas como el valor del diseño y de qué manera es posible incorporarlo a proyectos de ingeniería, que suelen tener una naturaleza más rígida. Uno de los responsables de ese taller mantuvo contacto con la experiencia de Ideo, un estudio de diseño ubicado en Silicon Valley, responsable entre otras cosas de haber creado el primer mouse de Apple en 1980. Ideo actualmente funciona como consultora en diseño y ha basado su enfoque en la teoría del design thinking. “Ideo es una referencia en cuanto a procesos de innovación y metodologías de trabajo, que exportan hacia afuera de la empresa. El último gol de marketing que dieron fue incorporar a una inventora de 87 años al equipo, que siempre había querido ser diseñadora”.

Álvaro también participó como orador de una edición del Encararé en la FING, y orientó su intervención a los usos posibles del diseño. “Se trata de entender qué papel puede jugar el diseño en nuevos proyectos de emprendimientos o desarrollo, donde puede incidir en materia de interfaces, aspecto del producto, usabilidad y aprovechamiento de nuevas tecnologías.

“La gran clave del diseño es no pensar las cosas por separado, sino que se desarrolle como una unidad. Por decir algo, no sirve que un ingeniero implemente una solución y un diseñador industrial luego tenga que forrarla para que no sea vea horrible”.

“El enfoque de la Cámara de Diseño del Uruguay de concebir al diseño como uno solo ha aportado a que al menos, la gente se conozca más fácilmente” comenta Álvaro. “Uno de los directivos de la Cámara, Diego Fraga, ha sido asesor de emprendimientos incubados del área de indumentaria siendo él un diseñador industrial.

Diseñadores que escriban, piensen y sistematicen

En relación a las perspectivas ocupacionales de las carreras de diseño, Álvaro advierte que la situación es compleja no sólo en Uruguay sino en todo el mundo y que muchos diseñadores graduados terminan trabajando en otras áreas. “Hemos pasado por un período de explosión en materia de formación, en el que muchas personas se volcaron al estudio de carreras vinculadas al diseño. Se puso de moda y mucha gente quiere pertenecer a eso. Par a algunos, es como estudiar pero sin estudiar” bromea Álvaro.

“La formación universitaria en diseño necesita más reflexión y producción intelectual. Lo que apasiona es el hacer, y el hacer lleva mucho tiempo, entonces a veces, no hay tiempo para pensar”.

Incluso hay una teoría, con la que no estoy de acuerdo, que sostiene que los diseñadores piensan con las manos. Yo creo que es necesario que los diseñadores escriban, piensen y sistematicen. Esto no es un proceso aditivo. Hay muchas disciplinas que se relacionan con el diseño que trabajan sobre la suma de elementos, la linealidad. Hay áreas en las que esto se ve más y en otras, menos. Cuando uno más se acerca al área de productos, se ve un panorama más crítico, porque existen limitantes físicas y constructivas”.

Educar a las empresas

“Es muy difícil comprar diseño si no entendés de diseño” asegura Álvaro, y con esto se refiere a los problemas que los diseñadores suelen atravesar junto a clientes que buscan incorporar cambios en base a preferencias personales, pero que no se adaptan a la lógica del producto que están desarrollando. Peor aún, muchas veces, estos cambios alejan al producto de la idea original o la necesidad que se busca satisfacer. El punto es que cada vez más, se requiere que las personas que trabajan en las áreas de marketing o comunicación institucional adquieran conceptos claros de diseño y comunicación para que puedan entender qué beneficia a su producto y qué lo perjudica.

“Es necesario que las empresas sepan lidiar con determinados momentos del proceso, y entiendan cuáles son las cosas importantes. En el área de comunicación, se pierde mucho de comunicación visual en pos de la comunicación escrita, que es mucho más fácil de negociar en ámbitos empresariales. Entonces, el diseño pasa a ser un elemento decorativo de algo escrito. Álvaro habla acerca de la importancia de saber establecer estrategias sobre cómo gestionar el diseño dentro de la empresa. “Eso es casi más importante que saber diseñar”.

“Un muy buen diseño en malas manos, muere enseguida. Se puede tener el mejor logo del mundo, pero si la empresa no se sabe gestionar el programa de imagen y la marca, lo destruye. Y de esa misma forma, también se puede tirar abajo una línea de productos”.

“En diseño es necesario sostener en el tiempo la intención sobre determinadas variables que hacen que las cosas se presenten de determinada manera y no de otra. El diseño tiene un problema es que cuando esexcesivamente “democrático” es malo. El proceso necesita de un liderazgo claro. Un proyecto necesita conservar sus intenciones, si todo se negocia y se media salen productos sin carácter. Para ser bueno, necesita una intención. Ése es el diferencial que tienen marcas como: Apple, Swatch, Alessi. Entienden que las estrategias se materializan a través del diseño; diseño de productos, de imagen, de marca, etc.”

Gran parte del diseño consiste en encontrar la manera de viabilizar las visiones del diseñador. Álvaro cita el caso de Herman Miller, legendario fabricante de muebles para oficina. “Esta empresa ha sabido incorporar a los diseñadores a sus procesos, respetando sus visiones y contribuyendo a su desarrollo en lugar de competir con ellas”.

Los efectos de la inmediatez

Uno de los efectos de la expansión de nuevas tecnologías es que ha cambiado la forma en que las personas consumen productos y eso ha llevado a que el diseño se vuelva un tanto efímero y que algunas piezas tengan menos valor.

“Es cierto que mucho de lo que se hace en gráfica es temporal de por sí, pero hoy, el diseño dura incluso menos. Esto alimenta una superficialidad en el trabajo, porque se sabe que eso que se está haciendo no va a durar mucho. Muchas veces, el diseño que vemos es la sumatoria de cuatro manierismos que están de moda, y con eso, se entiende que es suficiente”.

“Vivimos hablando de innovación, y muchas veces eso nos lleva a admirar determinados modelos, y más que entender por qué son innovadores, queremos parecernos a ellos desde un punto de vista superficial”.

 

Kairos & Cronos

Kairos & Cronos es un estudio de diseño con más de 20 años de trayectoria. Se han vinculado a diferentes áreas del diseño, atendiendo a empresas e instituciones de diversa naturaleza. Su forma de trabajo apunta a desarrollar estrategias creativas globales, que pueden incluir el desarrollo de la identidad corporativa, los elementos de comunicación, el packaging, hasta el desarrollo del producto. Han desarrollado por ejemplo, la marca del campeonato del fútbol uruguayo, bicicletas Disney, la señaletica del LATU y productos para el Plan Ceibal, entre otros.

Info: kyc.com.uy

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Enrevista: Andrés Lasarte / Foto: Fabián Bia