¿Por qué es importante planificar tu carrera?

Al entrar al mercado laboral, es importante tener claro hacia dónde uno quiere llegar dentro de la empresa en la que trabaja o en el mercado laboral en general, planificando cada paso de nuestro desarrollo, de acuerdo con nuestras metas. Al hacerlo, hay varios aspectos importantes a considerar: los tiempos de aprendizaje, la necesaria combinación de la teoría con la práctica, la apertura a nuevas ideas y formas de hacer las cosas. Estas son las razones por las que todos debemos tener muy claro lo que queremos alcanzar (y cómo alcanzarlo).

¿Qué entendemos por Desarrollo de Carrera Profesional?

El Desarrollo de Carrera Profesional debería ser el plan que nos marcamos, las etapas a seguir, los objetivos que nos fijamos para llegar a nuestras meta, a dónde queremos llegar en nuestras carreras, basados en nuestros intereses y competencias personales y laborales. Es una estrategia que nos brinda un rumbo a seguir con el fin de cumplir con nuestras metas como profesionales, por lo cual es importante no dejarla librada al azar o en manos de la organización que integramos.

Para ello, el primer paso es hacer un análisis de nosotros mismos, de cómo somos, de lo que esperamos de nuestra carrera profesional, del tiempo que nos interesa dedicarle al trabajo y de lo que estamos dispuestos a sacrificar en pos de nuestra carrera (tiempo
libre, inversión en mayor formación académica, objetivos de la vida personal).

Si hacemos un paralelismo entre el plan que tiene toda carrera universitaria y el plan de desarrollo de la carrera laboral podemos encontrar muchos puntos en común:

• La importancia de ir paso a paso: igual que en la facultad se avanza semestre a semestre y año a año, en el trabajo también. Es valorada la proactividad como competencia laboral pero es importante respetar los tiempos de aprendizaje en cada nivel de la
organización que ocupemos y poder tener la paciencia de esperar para pasar al próximo nivel. Esto nos dará solidez desde la base y en cada etapa que transitemos y nos hará mejores profesionales. Hoy en día un profesional, termina siendo un “empresario de sí
mismo”, donde su capital –intangible– es su conocimiento acumulado y las capacidades de expandirlo y sobre todo aplicarlo. Aprovechar cada etapa, cada experiencia (en los aciertos y en los errores) y sacar lo mejor de ella como aprendizaje ese es el objetivo.

• Planificación de nuestra carrera: al igual que en la universidad, cada materia, cada año, cada práctica, tiene su objetivo y su tiempo de duración antes de pasar al siguiente nivel. En nuestra carrera profesional ocurre lo mismo. Es importante tener un plan armado, con objetivos claros de las etapas que debemos cumplir para llegar al próximo objetivo en función de las competencias que tenemos y de las que queremos adquirir. Muchas veces ingresamos en organizaciones que desde el inicio nos proporcionan ya un plan de desarrollo profesional que se ajusta al nuestro personal, pero muchas otras ingresamos en organizaciones donde no los tienen y dependerá de nuestro desempeño y los objetivos que nos marquemos nosotros mismos, el poder desarrollarnos en dicha organización o no. Es importante, dentro del
pensamiento a largo plazo, ir marcándonos desafíos a corto y mediano plazo, que nos hagan sentir motivados con nuestro trabajo y demuestren de manera tangible nuestro desarrollo profesional.

La dificultad de contrarrestar la teoría con la práctica: En la universidad aprendemos con mayor o menor grado de detalle cómo deben hacerse las cosas en el mundo laboral. Básicamente hay un esquema de funcionamiento y una explicación formal para todo. La realidad nos muestra, no obstante, que de la teoría a la práctica muchas veces hay un largo trecho. Las organizaciones deben acomodarse al mercado y a la coyuntura que viven, lo cual lleva a que muchas decisiones que se toman a nivel organizativo distan de lo que dicen los libros. Esto puede llevar a que nos sintamos frustrados por no compartir los tiempos o las formas en que se hacen las cosas en la organización, pero no debemos dejar que eso nos motive a renunciar. Es importante tener la flexibilidad de aceptar decisiones organizacionales aunque no sean las que nuestra teórica nos dice. Es importante aprender y cultivar la capacidad de adaptarnos a nuevas formas de hacer las cosas, a nuevos puntos de vista, y luego poder ver en la práctica los resultados de dichas acciones. Aprender a manejar la incertidumbre y tener capacidad de adaptación son dos competencias especialmente valoradas por las empresas, por lo cual nos conviene cultivarlas, siempre que no sintamos que algo va en contra de nuestros valores personales, claro está.

En suma, tengamos presente la importancia de diseñar nuestro propio Plan de Desarrollo de carrera profesional y revisarlo con frecuencia, ya sea para darnos cuenta que estamos en momento de ir un paso más hacia adelante o para redefinir algún objetivo que fuimos cambiando sobre la marcha.

 

por Carolina Ferrés, Coordinadora de Recursos Humanos en Advice