Profesores que todos quieren tener

Son carismáticos, profesionales, dedicados y comparten la vocación por enseñar. También son cancheros, divertidos, cercanos a los alumnos y comparten la idea de que la docencia va más allá de enseñar conocimientos teóricos: la ven como una forma de entablar una amistad con sus alumnos y aprender de ellos. Estos son esos profesores que todo el mundo quiere tener.

 — por Marian Fornio. Publicado originalmente en la Pro Universitarios #4

 

 

 

 

 

 

 

Enrique Topolansky

 

•          Tiene 42 años, está casado y tiene 3 hijos.

•          Cuenta que en la escuela era el clásico tipo de mal estudiante; siempre estaba pensando en aventuras e ideas: “me fascinaba el mundo de investigar por mi cuenta y me re aburría cuando me daban las cosas resueltas”.

•          Se graduó de la ORT como Analista de Sistema en el año 90. Como en ese momento el marco regulatorio vigente en Uruguay no habilitaba a las universidades privadas, debió revalidar a la licenciatura.  Fue así en el año 2000 obtuvo el título de Licenciado en Informática de la Universidad ORT.

•          Su interés por la ingeniería surgió cuando su padre llevó a la casa una Commodore 64 – era una computadora dedicada a juegos y fue a través de ellos que empezó a soñar que él quería aprender a hacerlos. “Comencé a estudiar, me fui apasionando y pasé a ser el mejor de la clase. Creo que cuando encontrás el modelo de aprendizaje que se ajusta a tu forma de ser, descubrís toda tu fuerza y tu pasión y así las cosas te salen naturalmente”.

•          Luego el propio mercado lo llevó a involucrarse con el área de gestión de proyectos y negocios.

•          Así que decidió especializarse más y para el 98 obtuvo un Máster en Negocios y Administración en ORT. Y para el 2006 obtiene un diploma en Gestión en Relaciones Universidad-Industria en la Universidad de Alicante, España.

•          Ejerce la docencia desde el año 94. Actualmente es profesor de las materias Sistemas de Información, y Gestión de Cambio Organizacional de las carreras de Ingeniería en Computación y Licenciatura en Sistemas de la ORT.

•          Además, es coordinador del Centro de Innovación y Emprendimientos (CIE) de ORT  y de la Oficina de Vinculación Universidad-Empresa.

•          Considera que “lo mejor que me ha dado la docencia son satisfacciones, crecimiento y orgullo”.

•          No cree que hay un modo ideal para enseñar a los alumnos, sino que “la habilidad del docente es saber adaptarse al grupo de gente que tiene adelante, ver como escuchan, como se comunican. Hay mucho de intuición en esto, hay que saber cómo te paras ante ellos y como leer sus rostros”.

•          En 2001 cofundó la incubadora Ingenio, y desde entonces integra el Comité de Selección de este organismo que tiene como objetivo impulsar la creación de nuevas empresas.

•          Los lunes, miércoles y viernes, cuando tiene tiempo libre, le encanta practicar  natación en el club Juventus, en donde participa de algunas competencias. A pesar de que duerme 5 horas al día, dice nunca estar cansado porque “disfruto mucho de lo que hago, entonces se me genera un stress positivo que a mí me descansa”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jorge Sapelli

 

  • Tiene 51 años, está casado y tiene 5 hijos.
  • Se graduó en la UdelaR como  Ingeniero Industrial, opción Mecánica.
  • En 1990, enseguida de graduarse, comenzó a trabajar en la empresa familiar  Cerámica Artigas Méndez SA, en la cual se desempeñó durante 12 años como gerente comercial, y luego como gerente general.
  • Dentro de Ingeniera Industrial siempre le interesó como complemento la preparación administrativa y se especializó en Marketing. Por eso en el 92 finalizó una maestría en Administración de Empresas.
  • Desde el año 2000, es profesor en la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía de la UM, para las materias Principios de Administración y Marketing I.
  • “Lo mejor que me ha dado la docencia es el conocimiento de mucha gente que de otra forma no hubiera conocido nunca. En las clases trato de que no sean solo de enseñar algo, sino que la gente la pase bien y disfrute”, confiesa.
  • Además de ser docente, ocupa el cargo de Director del Departamento de Dirección y Administración de Empresas, donde se encarga de la coordinación interdisciplinaria, el estudio de los programas de la carrera, el seguimiento de los profesores y el contacto con los alumnos, con el fin de mejorar el nivel académico de la Licenciatura.
  • También se ha desempeñado como profesor de marketing en diferentes Instituciones y empresas tales como: Instituto Técnico Hotelero del Uruguay, British School, Centro de Navegación, Franklin Covey,  London Institute, Universidad Tecnológica en Guayaquil, Cámara de Industrias del Ecuador, Ingenio, entre otros
  • Dictó cursos de calidad y marketing en distintas organizaciones tales como, ANTEL, UTE, Dirección Nacional de Correos, Montevideo Shopping Center, Centro Comercial e Industrial de Lavalleja, Negociación, BSE, BROU, Banco de Montevideo, entre otros. Ha sido invitado a dar clases en Mato Grosso, Ecuador, Estados Unidos  y Argentina.
  • Jorge sostiene que para enseñar “hay un par de cosas que son claves  y fundamentales: número uno – prepararse bien y ser profesional. Número dos – ser creíble y trabajar honestamente. Uno realmente tiene que decir lo que sabe y contar lo que sabe, lo que no sabe no decirlo ni meterse.  Hay que ser confiable. La mejor relación profesor-alumno es cuando el alumno puede confiar en la persona y se es justo con ellos”.
  • Además considera que llamar a los alumnos por sus nombres e interesarse por lo que les gusta realizar fuera de la facultad,  hace las clases más humanas y se entabla una relación especial con los estudiantes.
  • A nivel profesional, Jorge sueña poder potenciar su actividad al máximo y poder dirigir una universidad.
  • En su tiempo de ocio le encanta navegar en su barco a vela con su familia y amigos, porque disfruta mucho de la compañía al aire libre. Incluso, en verano ha corrido algunas regatas. También disfruta de la lectura y de salir correr; ha participado de varias carreras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Jorge Castro

 

  • Tiene 55 años, está casado y tiene un hijo.
  • Antes de ingresar a facultad trabajaba en una industria textil en el ámbito administrativo.
  • Se recibió de sociólogo por la UdelaR en el año 1991.
  • Como siempre le interesaron los temas sociales, comenzó la carrera como un hobbie y una forma de salir de las estructuras de su cotidianeidad.
  • Hoy, la Sociología, es su medio de vida y su vocación.
  • Cursó un postgrado de Sociología Urbana (UdelaR) y está por finalizar una Maestría en Educación en la UDE.
  • Su primer trabajo como sociólogo fue para el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Debió realizar un informe social sobre el ámbito en el cual se iba a llevar a cabo un proyecto de saneamiento en Punta del Este, la Barra, Piriápolis y Barros Blancos.
  • También desarrolló tareas de investigación para organismos públicos y privados como la Intendencia Municipal de Flores y el Ministerio de Vivienda.
  • La docencia llegó al tiempo. En el año 99 comenzó a dar clases en la Escuela de Comunicación Social, donde enseñaba Sociología de la Comunicación.
  • Hoy en día es profesor en UDE en las facultades de Derecho, Diseño (donde también es coordinador) y en Ciencias Empresariales. Es profesor de Marketing, Recursos Humanos y Administración de Empresas.
  • En Agosto participó de un Congreso del área de Diseño en la Universidad de Palermo (Argentina), en la que fue nombrado parte de la Comisión Latinoamericana para el seguimiento de postgrados, maestrías y doctorados en ámbito de diseño.
  • Lo que más disfruta de dar clases es el trato con sus alumnos,  aprender de ellos y  “sentir que aportaste un granito de arena en su crecimiento y conocimiento”.
  • Sostiene que para enseñar y captar la atención de los alumnos, hay que tener en cuenta que “se manejan en un  mundo distinto del de antes, por eso hay que aprender adaptarse a cada situación”.
  • La clave: “Yo intento acompasar los lenguajes para que ellos no me vean como un individuo alejado, sino un individuo que intenta llegarles, eso es la base del buen relacionamiento con mis alumnos”.
  • En su tiempo libre le gusta ir al estadio con su hijo, caminar, ir al cine, pero sobre todo disfruta de ir a bailar con su señora.

 

 

 

 

 

 

 

 

Pablo Rodríguez

 

  • Pablo, mejor conocido entre sus alumnos como Pablito, tiene 37 años y está casado con la periodista Ana María Mizrahi. Tienen mellizos.
  • Se graduó por la UdelaR con el título de Doctor en Derecho y Ciencias Sociales.
  • Desde niño mostró interés por la profesión; le gustaban las películas americanas en las cuales se mostraban  juicios. Además, siempre le interesó defender al más débil y hacer un trabajo social: “porque el abogado hace un trabajo social cuando defiende a una madre que su ex esposo no le da pensión alimenticia a su hijo, o cuando a un trabajador no le pagan su salario”, explica.
  • En el año 2004 terminó  un curso de rematador público en la UTU.
  • Ese mismo año comenzó como asistente de profesor en la UCU, donde actualmente es profesor de Derecho Civil y  Derecho Público en la Facultad de Ciencias Empresariales, para las carreras Administración de Empresas,  Dirección de Empresas y Contador Público.
  • Fue docente de la UdelaR de una materia llamada Técnica Forense I.
  • Para él la docencia es vocacional, lo hace porque le gusta mucho enseñar y sobre todo relacionarse con los alumnos.
  • Fuera y dentro del salón de clase la relación con sus alumnos es muy buena:   “cuando salgo de dar clase y me encuentro en los pasillos o en la fotocopiadora nos quedamos hablando.  Los encuentro en la cantina y me siento con una barra de amigos y después con otra.  Así es como se hace amistad con los estudiantes”.
  • Además de dar clases, tiene un estudio donde ejerce su profesión como abogado.
  • Dispone de poco tiempo libre pero, cuando puede, disfruta de la literatura y de la historia. Le gusta aplicar conocimientos de historia en sus clases para complementar y captar la atención de sus alumnos, tratando de “hacer las clases más entretenidas y no poner al docente como una persona con la que tiene que haber formalidad. Intento hablar el mismo idioma que ellos”.
  • Le gusta mucho viajar. “Siempre le digo a mis alumnos que nada te va a enriquecer más que hacer un intercambio. Si son buenos alumnos siempre les firmo la carta de aplicación para que pueda hacer el intercambio”.
  • A nivel profesional espera poder seguir creciendo como docente.